Los Fantasmas de La Candelaria - Desconspirando el Planeta - La mentira de Nibiru

Los Fantasmas de La Candelaria- Alfonso Ferrer - Alfredo MorenoLos hospitales y residencias sanitarias siempre nos provocan cierto sentimiento contradictorio. Acudimos a ellos cuando nos sentimos enfermos, pero procuramos pasar de largo cuando gozamos de salud. Uno se pregunta, cuantos de nosotros, al contemplar sus fachadas, no hemos esbozado aquel recuerdo de nuestro amigo o nuestro familiar que pasó allí los últimos días de su vida. La muerte y los fenómenos relacionados con ella nos resultan inquietantemente cercanos. En el anecdotario familiar, muchos guardan con recelo el recuerdo de situaciones, que su raciocinio pide a gritos explicar. En los centros hospitalarios, el personal sanitario no es ajeno a esta circunstancia, y en muchas ocasiones son testigo junto a los pacientes y sus familias, de hechos que bien merecen ser investigados.

Alfonso Ferrer, ha pasado tres años recogiendo estos testimonios y junto a uno de los escritores del género fantástico más reconocido de canarias, Alfredo Moreno Santana, han publicado, "Los Fantasmas de La Candelaria", un libro que pretende demostrar cuanta esperanza intrínseca subyace tras muchos de esos fenómenos extraños. 


Jaime Garrido sigue en su empeño de crear un punto de unión para todos aquellos que dudan de las supuestas verdades que nos cuentan los estamentos oficiales. “Desconspirando el Planeta” vuelve a reunirse y hemos contactado con ellos para que nos comenten cuales son los puntos tratados y que nuevas iniciativas se van concretando. 

Internet, como el océano, tiene sus mareas. Y ciertas historias vuelven a la costa cada cierto tiempo. Nibiru, el nombre de aquel supuesto planeta que ayudó a popularizar Zacharía Sitchin con su interpretación de ciertas tablillas sumerias, es un perfecto caldo de cultivo para el morbo, el sensacionalismo y la desinformación. Y esto se puede resumir en un reciente titular: “La NASA confirma la Órbita del Planeta Nibiru”. Intentaremos explicarles porque esto, sencillamente, no se ajusta a la realidad.

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