Emisión del 18-03-2016

Por lo general, a casi todos nos pasa, tendemos a pensar que un hospital es aquel lugar al que, solo a los médicos les gusta estar. Para muchos, para la mayoría, ese edificio es sinónimo de enfermedad e, incluso de muerte. Pese a que su sino sea precisamente todo lo contrario: Preservar la vida.

Sin embargo, aquellos que miramos las mismas cosas que la mayoría, pero con otros ojos, intuimos que un hospital puede albergar otros misterios que quizá escapan a los parámetros de las disciplinas médicas que allí se aplican.

Dicen las teorías de la “impregnación psíquica” que, en un espacio, acotado entre paredes o no, en el que en un momento determinado de su historia, o repetidamente durante un periodo de tiempo, ha sido escenario de hechos cargados de dolor, tristeza o de muerte, queda (ese lugar) contaminado con esa carga emocional. Siendo esta carga percibida por las personas más sensibles de formas muy diversas. 

O tal vez sea solo una creencia, casi tan antigua como nuestra especie humana, de que el alma de aquel que muere antes de tiempo, queda ligada al lugar donde ocurrió tan fatal desenlace. El invitado de esta noche lleva cierto tiempo investigando sobre este particular. Alfonso Ferrer es investigador especializado en el campo de los fenómenos aparentemente inexplicables, las creencias y las leyendas. 


El Estrés, en el siglo XXI, podría definirse como aquel mecanismo psico-fisiológico que nos prepara para huir o enfrentarnos al lobo, aun cuando el lobo no exista. 

Y es que nuestro cerebro no sabe distinguir entre una situación de peligro físico y una situación que nuestro yo identifica como amenazante. Y digo bien. No todos consideramos peligrosas las mismas cosas. No a todos nos dan miedo las mismas cosas. Pero nuestra respuesta fisiológica es exactamente la misma.

Ese mecanismo es parte de nuestra condición humana, nos ha acompañado durante nuestro proceso evolutivo y ha sido parte de otros muchos mecanismos que han contribuido a nuestra supervivencia. Sin embargo, como apuntaba al principio, el lobo que nos acechaba en la noche en la taiga siberiana ya no es la causa de nuestros temores. Quizá hemos cambiado nuestro entorno demasiado rápido y nuestro cuerpo físico y nuestra psique, no se ha dado ni cuenta. Seguimos creyendo que hay lobos ahí fuera, solo que ahora usan otro pelaje. 

Nuestra segunda invitada sabe mucho de esto pero, sobre todo, de cómo cambiar este pensamiento. Sonia de Juan ya forma parte de nuestra parrilla de “Especialistas en lo Positivo”. Ya empiezan a ser unos cuantos los que forman el staff de especialistas que visitan nuestro programa, porque en Clave7 somos conscientes de los tiempos que corren. Solo hay que escuchar cualquier mediodía los titulares de cualquier informativo. Quizá un poco de mente positiva, de mente proactiva, nos vendría muy bien.

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