Emisión del 30-10-2015


Por problemas técnicos ajenos a nuestras competencias, no podemos ofrecerles la grabación íntegra de la primera hora de nuestro programa. En ella, Alejandro Carrazedo, Desarrollador de Aplicaciones Informáticas y un apasionado de la historia, administrador de www.canarizame.com, nos guiaba por la intrahistoria de nuestras islas. Nos centramos principalmente en la crónica negra que no siempre aparece fielmente reflejada en los medios de comunicación. Pero aprovechamos los conocimientos de nuestro invitado para hacer un repaso por otras muchas historias curiosas, tragicómicas y luctuosas.

Disculpen las molestias. Pero nuestro invitado nos ha prometido volver.


A finales de los años cuarenta, un matemático británico lanzó al mundo académico una pregunta. Una cuestión que, tal vez él lo sabía, sería la piedra donde se asentaría, en las décadas siguientes, una de las ciencias de vanguardia más controvertidas. 
Y es que a Turing, le preocupaba en cierta medida que “Las máquinas llegasen, en algún momento de la historia, a dominar al hombre”. 
Alan Turing se preguntó: ¿Pueden pensar las máquinas? 
Pero ¿Acaso alguien sabría definir en términos lógicos qué es pensar? Nuestra definición de esa práctica (pensar) era demasiado ambigua, demasiado abstracta. Así que cambió su pregunta para concretar este dilema. ¿Podría el hombre llegar a construir una computadora digital que pudiera “imitar” tan bien nuestro intelecto, que pudiera hacerse indistinguible de otro ser humano? 

Y el debate estaba servido. Esta hipótesis fue discutida y rebatida por unos y refrendada por otros. Y dio paso a otras teorías nuevas y a un montón de preguntas cuyas respuestas no son tan sencillas de responder.  
En la historia subsiguiente a los planteamientos de Turing: 
¿Ha llegado un algoritmo informático, a vencer a un humano en su campo intelectual? La respuesta es Sí. 
¿Ha llegado un programa informático a engañar a expertos en psiquiatría, y hacerles creer que es humana? La respuesta es Sí. 
¿Ha llegado un algoritmo informático a realizar composiciones absolutamente abstractas como la escritura o la música con tal calidad expresiva, que llegase a confundir a expertos en dichas materias, quedando convencidos estos de estar ante un auténtico artista humano? 
Da algo de miedo, pero la respuesta es también Sí. 

Y Turing creía que si la repuesta era afirmativa, entonces significaba que esa máquina era capaz de “pensar”.


Y dedicamos un tiempo para Halloween. Esa fiesta, cada vez más internacionalizada, cuya raíz nada tiene que ver con la forma en que, estos tiempos, expresamos este festejo. Pero no vamos a relatarles de nuevo los pormenores de sus orígenes. No. Esta vez haremos una crónica de sucesos sobre Los Peligros de Halloween. Y es que hay quienes se lo toman demasiado en serio.

Comentarios